Archive for diciembre, 2010

¿Cómo hacer quesos en casa?

Publicado el diciembre 29th, 2010
Por Granja Cando
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Curso de elaboración de quesos de cuajada láctica
Días: 18, 19 y 20 de febrero 2011

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Grupo de preparados biodinámicos de España..

Publicado el diciembre 20th, 2010
Por Granja Cando
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Y curso de introducción a la BD en la granja Riopradillo en Cercedilla-Madrid.

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Nutrición para el invierno.

Publicado el diciembre 13th, 2010
Por Granja Cando
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Impartido por Plácido Castro y Marcos Rivas
Día: 18 de diciembre 2010

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Epicureo.

Publicado el diciembre 13th, 2010
Por Granja Cando
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El fino hilo entre lo rural, lo “gastronómico”, la amistad, la felicidad y la libertad.

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R. Crumb!?

Publicado el diciembre 10th, 2010
Por Granja Cando
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Si ayer nos poníamos romanticones, hoy voy a “reseñar” uno de los mejores libros que he leído este año “R. Crumb, Recuerdos y Opiniones”

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Elegía a Ramón Sijé

Publicado el diciembre 9th, 2010
Por Granja Cando
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ELEGÍA A RAMÓN SIJÉ

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me
ha muerto como el rayo, Ramón Sijé,
a quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo voy
de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Miguel Hernandez